La lectura bíblica es parte de la regla de vida cristiana porque la Escritura es la Palabra de Dios inspirada e inerrante que renueva la mente y forma a los creyentes en madurez. La liturgia es el patrón ordenado de adoración por medio del cual la Iglesia se reúne con reverencia, paz y fidelidad bíblica. Juntas, la Escritura y la liturgia ayudan a los creyentes a vivir vidas disciplinadas centradas en la Palabra de Dios y en la presencia de Dios.


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Lectura Bíblica y Liturgia
Pastor Joel Roberto Guajardo

Continuación de la regla de vida

  • Una regla de vida ayuda a los cristianos a vivir con orden y disciplina espiritual.

  • Los tres componentes principales son la oración, la lectura bíblica y la liturgia.

  • La oración es comunión regular y sostenida con Dios.

  • La Iglesia Primitiva practicaba tiempos establecidos de oración.

Lectura bíblica

  • La lectura bíblica también se conoce como devoción bíblica.

  • La Escritura es un medio de gracia único.

  • La Biblia es la Palabra de Dios divinamente inspirada e inerrante.

  • Dios usa la Escritura para ayudar a los creyentes a crecer en madurez cristiana.

La renovación de la mente

  • Filipenses 2:5 llama a los creyentes a tener la mente de Cristo.

  • Efesios 4:23 enseña que los creyentes son renovados en el espíritu de sus mentes.

  • La Escritura habla al intelecto y mueve la voluntad hacia la verdad.

  • Dios dio la Escritura para que Su pueblo pueda entender y vivir conforme a la verdad.

Recibir la Escritura

La Iglesia ha enseñado que los creyentes deben:

  1. Oír las Escrituras

  2. Leer las Escrituras

  3. Estudiar las Escrituras

  4. Aprender las Escrituras

  5. Digerir interiormente las Escrituras

Oír y leer la Escritura

  • Oímos la Escritura por medio de la adoración y los servicios de la Iglesia.

  • Leemos la Escritura por medio de la lectura bíblica diaria.

  • La lectura bíblica ayuda a los creyentes a desarrollar devoción personal.

  • Herramientas útiles pueden incluir planes de lectura, comentarios, exposiciones y Biblias de estudio.

Estudiar y aprender la Escritura

  • Estudiamos la Escritura al notar versículos clave, temas y conexiones.

  • Debemos prestar atención a cómo se conectan el Antiguo y el Nuevo Testamento.

  • La Escritura puede estudiarse personalmente o con otros cristianos.

  • Aprendemos la Escritura al memorizar pasajes para el crecimiento personal.

Digerir la Escritura

  • Digerir la Escritura significa meditar en ella hasta que nos moldee.

  • La Escritura debe moldear nuestros pensamientos, oraciones, actitudes y acciones.

  • Nos acercamos a la Biblia con gratitud, humildad y reverencia.

  • La Biblia no fue escrita directamente a nosotros, pero fue escrita para nosotros.

La adoración y la Palabra

  • Los cantos de adoración deben estar arraigados en la Palabra de Dios.

  • Los cantos moldean los corazones y las mentes del pueblo de Dios.

  • La Iglesia debe tener cuidado de cantar canciones que enseñen verdad bíblica.

  • Todo en la Iglesia debe venir de la Palabra de Dios.

Liturgia

  • Liturgia significa un patrón o forma establecida de adoración.

  • Toda iglesia tiene un orden de servicio.

  • El orden en la adoración no es malo.

  • El orden ayuda a la Iglesia a adorar a Dios con reverencia, claridad y propósito.

Orden en la adoración

  • Hechos 2:42 muestra que la Iglesia Primitiva tenía disciplina y patrón.

  • 1 Corintios 14:33 enseña que Dios no es Dios de confusión, sino de paz.

  • El desorden trae confusión, perturbación y caos.

  • Porque Dios es un Dios de orden, la Iglesia debe ordenar su adoración.

Por qué importa la liturgia

  • La liturgia refleja patrones bíblicos de adoración.

  • La liturgia fomenta reverencia y amor por Dios.

  • La liturgia ayuda a profundizar nuestra fe en Jesucristo.

  • La liturgia nos conecta con la adoración de Israel y de la Iglesia Primitiva.

  • La liturgia entrena nuestros corazones para adorar a Dios correctamente.

El orden y el Espíritu Santo

  • La adoración estructurada no impide la adoración sincera o vibrante.

  • El Espíritu Santo no es el autor del caos.

  • El Espíritu Santo obra en paz y orden.

  • La Iglesia no debe confundir el desorden con la obra del Espíritu.

Reunirse con la Iglesia

  • Hebreos 10:23–25 enseña a los creyentes a no dejar de congregarse.

  • Reunirse con la Iglesia es tanto un deber como una disciplina.

  • No nos reunimos meramente para encontrarnos con personas.

  • Nos reunimos para encontrarnos con Dios y experimentar la presencia de Jesucristo.