¿De qué estás agradecido?
Cuando los discípulos de Jesús le pidieron que les enseñara a orar, Él les dio un modelo que conocemos como el Padre Nuestro (Mateo 6:9–13). Esta semana, vamos a usar esta oración como nuestra guía, orando línea por línea.
Jesús comienza la oración diciendo: “Padre nuestro que estás en los cielos, santificado sea tu nombre” (Mateo 6:9).
Él empieza su oración mirando hacia arriba y reconociendo que Dios es nuestro Padre que está en el cielo, lo cual significa que toda cosa buena que tenemos en esta tierra es un regalo de Dios. Tal vez has trabajado muy duro para llegar a donde estás hoy, pero la Biblia dice que incluso el aliento que ha habido en tus pulmones en el camino vino de Dios (Isaías 42:5).
La vida es un regalo de Dios. La pregunta es: ¿estás agradecido por ella? Antes de comenzar a pedirle a Dios lo que no tenemos, dediquemos un día completo a decir gracias por lo que sí tenemos.
Comienza simplemente dando gracias a Dios por todo lo que se te ocurra: tu hogar, tu familia, tu trabajo, tu automóvil, tu ropa, tu comida, tus amigos, tu salud, tu vida.
Cuando empieces, te darás cuenta de cuántas cosas tienes por las cuales estar agradecido. Tal vez al principio no te sientas agradecido, pero cuando comiences a decir “gracias”, te darás cuenta de todo lo que tienes para agradecer. Muy pronto, te sentirás como la persona más afortunada del mundo.
Oración: Padre, gracias. Gracias por mi vida. Gracias por todo lo que estás haciendo en mí y a través de mí este año. Gracias por mi familia, mis amigos y por todas las personas que pusiste en mi vida para sostenerme. Tus misericordias son nuevas cada mañana, así que hoy te agradezco por un nuevo comienzo, una segunda oportunidad. Muéstrame hoy todo lo que tengo por lo cual estar agradecido, en el nombre de Jesús. Amén.