¿De verdad confías en que el camino de Dios es mejor?
La siguiente parte de la oración es la rendición. Jesús ora: “Venga tu reino, hágase tu voluntad, así en la tierra como en el cielo” (Mateo 6:10).
Después de pasar tiempo agradeciendo a Dios por todo en tu vida e intercediendo por tus amigos y tu familia, llega el momento de abrir tus manos y confiarle a Dios tu día. ¿Crees que Dios tiene un plan y un propósito para tu vida? ¿Crees que su plan es mejor que cualquier cosa que tú podrías imaginar?
La respuesta fácil a esas preguntas es sí. Pero si somos honestos, creerlo de verdad puede ser un desafío, especialmente cuando estás atravesando una temporada difícil. El camino de Dios no siempre tiene sentido para nosotros. Incluso Él mismo nos lo dice en su Palabra:
“Porque mis pensamientos no son vuestros pensamientos, ni vuestros caminos mis caminos, dice el Señor. Como son más altos los cielos que la tierra, así son mis caminos más altos que vuestros caminos, y mis pensamientos más que vuestros pensamientos” (Isaías 55:8–9).
Nuestro trabajo no es tratar de descifrar a Dios; es confiar en que Él realmente es nuestro Padre amoroso que quiere lo mejor para nosotros. Hoy, practica abrir tus manos en señal de rendición orando esta oración.
Oración: Padre, confío en ti. Gracias por ser un Dios amoroso que quiere lo mejor para mí. No siempre lo entiendo, pero sé que tus caminos son más altos que los míos y que tú sabes lo que es mejor para mí. Así que hoy me rindo ante ti. Estoy listo para que tú guíes mi vida, porque sé que me llevarás a donde necesito llegar. Gracias por ser un Dios bueno, en el nombre de Jesús. Amén.