¿Estás dispuesto a orar por las personas con las que no te llevas bien?


Es fácil orar por las personas que amas, pero ¿qué hay de aquellas que son difíciles de amar? En el Sermón del Monte, Jesús dice: “Oísteis que fue dicho: Amarás a tu prójimo y odiarás a tu enemigo. Pero yo os digo: amad a vuestros enemigos y orad por los que os persiguen” (Mateo 5:43–44).

Hoy vamos a practicar exactamente lo que Jesús nos enseñó a hacer: vamos a orar por las personas con las que no nos llevamos bien.

¿Quién es una persona en tu vida con la que estás enojado?

Tómate un tiempo y pídele a Dios que la bendiga. Al principio se va a sentir contrario a lo que naturalmente harías, pero es una de las mejores cosas que puedes hacer por tu alma. Supera la incomodidad y observa cuánto mejor te sentirás después.

Oración: Padre, gracias por ________. Aunque no siempre pensemos igual ni nos llevemos bien, es un ser humano creado a tu imagen. Te pido que lo/la bendigas hoy. Provee para su vida. Acompaña a su familia y continúa protegiéndolos, en el nombre de Jesús. Amén.