¿Qué pasaría si oraras por cada persona con la que interactúes hoy?
Nos encanta decirles a las personas que estamos orando por ellas, pero ¿qué pasaría si nos convirtiéramos en personas que realmente oran por cada persona con la que interactúan? No en voz alta ni de una manera por la que recibamos reconocimiento, sino en silencio, mientras hablamos con ellas.
En Números 6, Dios le dio a Moisés una bendición y le indicó que la orara sobre los israelitas. Leámosla juntos:
“El Señor te bendiga y te guarde; el Señor haga resplandecer su rostro sobre ti y tenga de ti misericordia; el Señor alce sobre ti su rostro y te dé paz” (Números 6:24–26).
¿Qué pasaría si oraras esa bendición por cada persona que veas hoy? Puedes orar en silencio mientras hablas con alguien o dedicar diez segundos a orar después de que termine la conversación. Obviamente, quizá no llegues a todos, pero ese no es el punto. El objetivo es simplemente ver cada interacción como una oportunidad para bendecir a otros.
Si oras por cada persona que veas hoy, será uno de los días más productivos que hayas tenido en mucho tiempo.
Oración: Señor, gracias por un día más. Ayúdame a ver a cada persona con la que interactúe hoy como una oportunidad para bendecir. Recuérdame a lo largo del día, sin importar qué tan ocupado esté, que cada persona es un ser humano individual que merece mi amor y mi respeto. Dame la perspectiva correcta hoy. Oro en el nombre de Jesús. Amén.