La clavé para asegurar que estos próximos 21 días son un éxito es establecer una rutina de oración que encaja perfectamente con tu horario. La meta es establecer un habito espiritual durante estas 3 semanas que va a durar el resto del año.
Tu estrategia debe de consistir en 3 cosas – un lugar, un tiempo y un plan.
Escoge Un Tiempo
¿Cuál es la mejor hora para ti cada día? Si tienes hijos pequeños, lo más probable es que tendrá que ser antes de que se despierten o después de que se duerman. En realidad, no importa la hora que escojas. Solo escoge la hora que va a ser más conveniente para ti y agrégala a tu agenda de una vez.
Escoge Un Lugar
Tus horas de oración serán más consistentes si designas un lugar en específico para ellas. Puede ser un cuarto en específico, una silla que te gusta o hasta un closet. Quizá y sea tu carro o tu patio. De nuevo, no importa el lugar que escoges. Lo que importa es que escojas uno y lo uses.
Escoge Un Plan
La mejor manera de garantizar el éxito durante tu tiempo de oración es de entrar a ese tiempo con un plan. Hay varios modelos que puedes usar, y en la segunda semana estaremos explorando uno de ellos, pero una de las opciones es orar usando es acrónimo: ACAS.
Adoración: Empieza tu oración exaltando a Dios por quien Él es.
Confesión: Admite el pecado en tu vida.
Acción de Gracias: Expresa gratitud por algunas o todas de las cosas en tu vida.
Suplicación: Finalmente, termina tu oración orando por alguien más.
Hoy puede ser el día que estableces una rutina de oración. ¿Qué si el año que entra ves hacia al 2026 como el año que oraste 365 días?